¿Qué esperar de un colchón?

Una de las necesidades primordiales del cuerpo humano es descansar, descansar bien es significado de beneficio físico y mental. Un tercio de nuestra vida transcurre en la cama.

Un buen descanso depende en gran parte, del colchón y del somier o base que elegimos. Si no descansas ni duermes como es debido, te sentirás aletargado, malhumorado y te costará más prestar atención y manejar el estrés; por el contrario, si te levantas descansado, estarás alegre, atento y sano mentalmente.

Cuando llegue la hora de comprar tu colchón, no te dejes engañar por una primera impresión del colchón ni por una oferta escandalosa, ni deseches la idea de cambiar de medida para usar las sábanas que ya tienes en casa; déjate asesorar por un especialista del descanso y “escucha” a tu cuerpo. Para cualquier persona, indistintamente de la edad, enfermedades, dolor y el poco confort en la cama restan horas de sueño, creando un círculo vicioso noche tras noche.

    El colchón en el que actualmente duermes, te lo recomendaron hace 10 años y era bueno para ti, pero es posible que ahora ese mismo colchón ya no lo sea.

Tan importante es conocer lo que contiene el acolchado (la parte que está más en contacto con tu cuerpo) como el interior del colchón. Cualquier material (muelles, visco, espuma, látex) puede ofrecer la misma comodidad si son de buena calidad. La elección final la tomará tu cuerpo.

Los colchones milagrosos no existen. Un colchón no está destinado a eliminar todo tipo de dolencias y/o enfermedades, para esto están los médicos especialistas. Tampoco te asegura dormir toda la noche ni dejar de roncar. Pero los colchones sí facilitan el descanso y evitan dolores al mejorar la postura ya que mantienen la curva natural del cuerpo. Ante todo, es primordial que el equipo de descanso sea cómodo y saludable para el cuerpo del durmiente, y que permita una circulación adecuada. Con lo cual, el mejor equipo de descanso para cada uno consigue aliviar los problemas molestos que sufrimos a diario como por ejemplo el insomnio o los dolores de espalda y cuello. Cabe añadir que tan importante es dormir sobre un buen colchón como tener unos buenos hábitos de descanso.