Tipos de colchones

A continuación te ofrecemos un pequeño tipo con los tipos de colchón más actuales. En él podrás encontrar las peculiaridades de cada tipo, así como sus ventajas en inconvenientes.

si no te decides por ninguno, recuerda que tenemos la sección de recomendaciones, donde te damos unas pautas para que escojas el tuyo

    1. Colchones viscoelásticos: los más adaptables.

El material viscoelástico actual y de buena calidad está formado por células abiertas y permite una buena circulación del aire. El modo de fabricación del viscoelástico consiste en insuflar aire comprimido a un material gelatinoso para conseguir una espuma con burbujas que se trata con endurecedores y resinas estabilizadoras, el resultado es un bloque homogéneo pero poroso que ofrece una superfície de apoyo adecuada para el descanso.

La viscoelástica es una espumación termosensible y muy adaptable, reacciona hundiéndose más al aplicar calor (el calor del cuerpo) y se endurece con el frío.


Cualquier colchón puede usarse por ambos lados, pero en los colchones viscoelásticos es recomendable dormir solo por la cara viscoelástica, así se aprovechan todas sus prestaciones. Cuanto mejor sea el tejido y mejor tratado esté, mayores prestaciones ofrecerá el colchón. Es imprescindible que el tejido cuente con un tratamiento higiénico.

Los colchones viscoelásticos generalmente ofrecen un grado alto de adaptabilidad (contra más cantidad de visco, mayor adaptabilidad) y una firmeza media, pero cada modelo ofrece características diferentes dependiendo del tipo del material, la densidad y la composición del colchón. El tener más viscoelástico o menos no quiere decir que un colchón sea mejor que otro, sino que ofrecen sensaciones distintas.

Es recomendable que un colchón viscoelástico tenga acolchado de materiales adaptables (látex o visco) ya que esta es la parte que está en contacto con tu cuerpo, por lo tanto debe tener suavidad y acogida.

Generalmente, este tipo de colchón vienen con una capa inferior más ancha de espuma HR de alta densidad que sirve como soporte del núcleo y mantiene la firmeza del conjunto; pero también se puede combinar con otros componentes como los muelles.


Se deben mantener unas condiciones higiénicas, como son airear el colchón semanalmente, limpieza como en el resto de equipos de descanso, y voltear de pies a cabeza periódicamente para evitar deformaciones.


Al ser un producto sintético los colchones viscoelásticos no tiene problemas de transpiración, con lo cual se pueden colocar en cualquier tipo de soporte. Sin embargo, debes tener en cuenta que si lo usas sobre un somier de láminas dará mas adaptabilidad al conjunto, en cambio si lo que deseas es mas firmeza deberás usarlo sobre una base tapizada. Elegir entre uno u otro depende de tus preferencias en descanso.

Si se usan en otro tipo de soportes (somier de muelles, bases barnizadas, camas bañera...) se debe cuidar en mayor medida la ventilación porque este tipo de superficies impide una correcta aireación del colchón e incluso puede dañar su composición.

En zonas de mucha humedad o durmientes con problemas de sudor, también se debe cuidar en mayor medida la aireación del colchón, pues puede provocar la aparición de manchas.


Ventajas:

    • La principal ventaja de este tipo de colchones es la alta adaptabilidad al cuerpo (ninguna zona del cuerpo queda sin apoyo) de forma gradual, envolviendo completamente la zona apoyada y disminuye los movimientos durante el descanso.

    • Tacto suave, mullido y acogedor.

    • Muy recomendables para durmientes con problemas de espalda y/o musculares, ya que la viscoelástica no hace presión sobre puntos doloridos y hace que la espalda se relaje durante la noche manteniendo su correcta alineación.

    • La viscoelástica es un material atérmico, no genera frío ni calor. Pero, lógicamente, la zona que está en contacto con el cuerpo del durmiente provoca que aumente la sensación de calor que produce el cuerpo.

    • Firmeza intermedia óptima, son menos blandos que los colchones de látex, y menos duros que los colchones de muelles.


Desventajas:

    • Para algunos durmientes, el viscoelástico da mucha sensación de calor. Esto no es un problema exagerado pero es apreciable. Para evitarlo, se debe ventilar la habitación antes de hacer la cama y usar sábanas de algodón de tacto agradable. El calor se nota más en los colchones con núcleo viscoelástico, ya que al no llevar muelles la transpiración disminuye; con lo cual, si es muy importante el tema del calor para ti, lo más recomendable es que elijas un colchón viscoelástico con muelles.

    • Los colchones con material viscoelástico de densidad muy alta pasan de ser adaptables a convertirse en envolventes. Esto, aunque a algunas personas les parece una sensación muy agradable, no es lo más recomendado ya que provoca un hundimiento muy pronunciado y no se obtiene una correcta postura.

    • Los colchones de buena calidad suelen tener un precio bastante elevado.


    1. Colchones de muelles: los más firmes.

Los colchones de muelles son los más habituales, ofrecen el grado alto de firmeza tradicional que se combina con la flexibilidad del bloque de muelles. La carcasa de muelles es el corazón del colchón y la que garantizará un buen apoyo y durabilidad. Se le puede añadir una plancha de espuma de poliuretano, y está compuesta por muelles fabricados de alambre de hierro fijados a una varilla de contorno de acero y cosidos a fundas de algodón de diferente diseño. En las esquinas se encajan cantoneras de espuma para mayor consistencia.

Tienen distintos grados de firmeza dependiendo del tipo de muelle utilizado, pero por norma general tienen buenos índices de amortiguación y elasticidad (claves para un buen descanso).


Deben ir acompañados de varias capas de amortiguación (textil, poliéter, HR... de mayor o menos calidad y eficacia dependiendo de la gama y el modelo) para aislar la dureza del muelle. El acolchado aporta confort al conjunto, siendo los acolchados de viscoelástico o de látex los más recomendados. El tejido exterior debe ser hipoalergénico y de tacto agradable ya que es la parte que está en contacto con tu cuerpo.

Aunque este tipo de colchones son generalmente muy transpirables e higiénicos, favorece que se incorpore algún tratamiento extra como el termorregulador.


Existen diferentes variantes según la configuración de los muelles, ya que puede ser ensacados o bicónicos.

    • Muelles bicónicos o bonell. Este tipo de muelles presentan una forma de doble cono y se adaptan mejor al peso de las diferentes partes del cuerpo.

    • Muelles ensacados o cilíndricos. Este tipo de muelles presentan una forma de cilindro y van ensacados individualmente para evitar sonidos molestos que puede causar el rozamiento. Distribuyen mejor el peso y dan más firmeza al colchón, lo que es más saludable para el descanso.


Es importante la cantidad de muelles, pues a más muelle por metro cuadrado mejor apoyo para el cuerpo. La dureza del colchón se consigue cambiando el diámetro del alambre de acero y no disminuyendo la cantidad de muelles.


Sobre la carcasa de muelles, se colocan las tapas acolchadas con una o varias planchas de espuma de poliuretano, viscoelástica o látex. En ocasiones, se recuerda en el tercio lumbar y la zona vertical.

Elegir una firmeza u otra depende de tus preferencias en descanso.


Ventajas:

    • Los colchones de muelles de alta calidad son firmes y aconsejable para la mayoría de los durmientes.

    • Buen apoyo para la espalda.

    • Tienen elasticidad, el colchón vuelve a su estado original después de usarse gracias a los muelles.

    • Transpirables e higiénicos, ya que la carcasa de muelles mantiene aireado todo el colchón, lo cual resulta muy beneficioso para personas con gran sudoración. Además se adaptan a cualquier clima y no ocasionan problemas de humedad.

    • Mantienen la temperatura del cuerpo, que resulta en un buen descanso.

    • Aunque ofrecen una firmeza alta, conservan la sensación de descansar sobre una superfície blanda gracias a las capas y rellenos.

    • Tienen un buen precio, ya que sean de alta o baja gama los colchones de muelles suelen ser los más baratos.

    • Ecológicos.


Desventajas:

    • Los colchones de muelles carecen de compresión para poder ceder a las distintas presiones que ejerce nuestro cuerpo, al ser muelles metálicos  no se adaptan a todas las partes del cuerpo.

    • Por lo general, en las zonas donde se genera más peso los muelles van cediendo y tienden a hundirse en el centro, se deforman antes que en otro tipo de colchones. Esto hace que el durmiente empiece a usar posturas que no son beneficiosas.

    • Hay personas que se quejan de su excesiva dureza, pero debes tener en cuenta que existen colchones de muelles con diferente grado de firmeza y que además, los muelles van perdiendo dureza a lo largo de los años.


    1. Colchones de espuma: la firmeza de siempre

Los colchones de espuma son los más clásicos y aunque han tenido mala fama no tienen porque ser de pésima calidad, ya que el avance en la tecnología ha permitido que se solucionen muchos problemas que estos colchones presentaban anteriormente.

Los colchones de espuma están compuestos por un material denominado poliuretano o poliéster. Los diferentes tipos de colchones de espuma se diferencian entre sí por la densidad de la espuma, la calidad de la misma y la altura del colchón. Para un buen resultado, el colchón debe tener una densidad mínima de espuma de 25 Kg./m³, y un espesor variable de 18 a 20cm. Contra más densidad mejor calidad y resistencia del colchón; y contra más capas de espuma de diferentes densidades mejor altura y mejor firmeza.

Hay muchos tipos, calidades y durezas de espuma, y aunque es el material que más tiende a hundirse, las espumas HR (high resislence, eliocel, duocel, biocel) de alta densidad son duraderas y de alta resistencia al hundimiento, lo que ofrece una calidad tan óptima como un colchón de muelles de gama media.

Los colchones de espuma tienen el interior compuesto de diferentes zonas de firmeza adaptables a cada zona del cuerpo, varios canales de aireación y, en algunos casos, cada cara con una firmeza diferente. Son colchones firmes, no tanto como un colchón de muelles, pero conservan el tacto, la adaptabilidad y la suavidad de las espumas de calidad.

Ofrecen un descanso firme y ergonómico, que varía según el tipo de espumación, y la combinación de este material con la viscoelástica aportan un resultado óptimo.

Su calidad y dureza están relacionadas con el coste del colchón.

Para garantizar una buena higiene en el descanso, los materiales incluyen tratamientos antiácaros, antibacterias y antihongos, útiles durante la vida del colchón.


Ventajas:

    • La espuma actual es más duradera y firme que sus antecesoras.

    • Es un material sintético, mullido y resistente que conserva su forma original. Alta resistencia al hundimiento aun sin llevar muelles.

    • Ofrecen una variedad de calidades y firmezas.

    • Son mas económicos que el resto de materiales.

    • Longevidad del colchón.

    • Las espumas HR de alta calidad son más higiénicas y permiten mejor transpiración comparando con el resto de materiales sintéticos, además brindan una mayor elasticidad.

    • Recomendados para personas con sobrepeso y personas con problemas de espalda; o para las personas que no tienen ningún problema físico pero desean dormir sobre un colchón mullido.


Desventajas:

    • Aunque los colchones de espuma han mejorado considerablemente la resistencia del material al hundimiento, por el momento no logran la firmeza que ofrece un colchón de muelles. Con lo cual, pierden firmeza con el uso y las espumas de baja densidad y/o mala calidad tienden a hundirse con el paso del tiempo.

    • Las espumas de baja calidad no permiten bien la transpiración.

    • Es un material un poco caluroso. La falta de regulación de la temperatura puede provocar que el colchón haga transpirar más de lo deseado al durmiente.

    • No son ecológicos ya que contienen algún compuesto tóxico.


    1. Colchones de gel: los más frescos.

Los colchones de gel están pensados para los durmientes que sufren calor durante la noche. Gracias a los avances en tecnología, se han conseguido distintos tipos de materiales generados a partir del gel fresco (Snow gel, Omega gel, Technogel) que aportan un fresco extra sin que se renuncie al confort de los materiales como la viscoelástica o la espuma.

Este material en un principio se aplicó a la medicina para pacientes encamados durante mucho tiempo, pero debido a sus cualidades se empezó a fabricar este tipo de colchón combinándose con viscoelástico para obtener como resultado un colchón con más cuerpo y para todo tipo de durmientes.

Cuando los hombros y/o cadera aplican una excesiva presión en la superfície del colchón, la estructura de gel cede y se flexiona, con lo cual proporciona una sustancial reducción de presión en ese punto. Pero en los colchones de gel, permanecen ejerciendo esa presión por debajo de la espalda y la cintura.

Los colchones de gel están compuestos por columnas de gel colocadas una al lado de la otra en toda la superfície del colchón. Estas columnas de gel disipan el calor como ningún otro material, ya que la malla de gel reacciona a la presión del cuerpo flexionándose y adaptándose a este y contrarestando cualquier presión. Aunque es gel, es un material extremadamente suave y duradero a la vez, que puede ser estirado hasta veinte veces su tamaño y recuperar su forma original una y otra vez.

Estas estructuras de malla de gel al aplicarse a los colchones de viscoelástica, disipan el calor como ningún otro material en verano, y en invierno mantienen la temperatura.


Ventajas:

    • Los colchones de gel favorecen una postura de descanso ergonómica, liberando puntos de presión y mejorando la circulación de la sangre mientras el durmiente descansa. Ofrece un alivio de la presión y un mayor apoyo.

    • Generan una agradable sensación térmica ya que distribuye uniformemente el calor corporal, generando así una agradable sensación de frescor y una refrescante superfície.

    • Es una superfície higiénica libre de reacciones alérgicas.

    • Poseen una alta capacidad de absorción de impactos y vibraciones ante los movimientos nocturnos durante el sueño, minimizándolos y beneficiando un sueño continuado; lo que resulta un incremento de la calidad del sueño respecto a las espumas de material termosensible.

    • Óptima ventilación y entorno libre de humedad.

    • No se desintegran, ni se endurecen, ni pierden propiedades a lo largo del tiempo, y tampoco se deforman con el uso.

    • Adaptabilidad media, firmeza media, cómodos y de gran frescor. Son colchones suaves, confortables en hombros y caderas, y con un firme sustento en espalda y cintura.


Desventajas:

    • No son aptos para personas con sobrepeso ya que las columnas de gel han sido diseñadas para reposar hasta una cierta cantidad de peso.

    • No son aptos para personas que no pasan calor durante la noche, ya que el gel extrae el calor corporal y no es posible calentarlo, con lo cual se tendría que cubrir con una funda aislante que disminuiría considerablemente la comodidad del colchón. Además, es posible que se creara una condensación en el colchón lo que daría lugar a la aparición de moho, y la falta de calor corporal no favorecería a una evaporación rápida.


    1. Colchones de látex: los más naturales.

El látex se fabrica a partir de la resina del árbol del caucho llamado Hevea Brasiliensis, que crece mayoritariamente en Asia. La cantidad de látex en los colchones puede variar, desde un 20% de látex natural hasta un 97%, el resto es espuma de látex sintética.

Un buen colchón de látex debe tener cinco o más zonas de firmeza diferenciadas que permitan una correcta adaptación al cuerpo; además debe disponer de tratamientos antibacterias y sus rellenos deben ser hipoalergénicos.


Deben usarse con somieres multiláminas que ofrezcan dureza y nunca en bases tapizadas, a no ser que ésta sea especialmente adecuada para este tipo de colchón; además deben voltearse (de arriba a bajo) y girarse (de pies a cabeza) con frecuencia.


Ventajas:

    • La principal característica de este tipo de colchón es su comodidad, gracias a su alta elasticidad es muy adaptable al cuerpo. La firmeza es media-baja, por eso son aconsejables para aquellas personas que no soportan colchones duros y prefieren una acogida suave que elimine la presión sobre su cuerpo al dormir.

    • Son higiénicos, transpirables y ecológicos.

    • Son más duraderos que otro tipo de colchones.

    • Tienen una textura muy agradable al tacto y son fáciles de limpiar.

    • El núcleo de látex se enfunda en un acolchado.

    • Los colchones de látex sintético son más económicos pero no tienen las mismas ventajas, no se adapta tan fácilmente al cuerpo y su olor es más fuerte.

    • Los colchones de látex mezcla sintético y natural tienen menos posibilidades de acumular humedad y pesan menos que un colchón de látex 100% natural.

    • Los colchones de látex natural (cuando el colchón está compuesto del 85% de látex) son los más caros pero los que ofrecen mejores prestaciones.

Que un colchón no sea 100% látex natural es porque el látex es un producto natural y orgánico, y por eso necesita resinas endurecedoras y estabilizantes para que se torne un bloque sólido y duradero.


Por todas estas razones, el látex mas extendido es el de 20% resina natural y 80% resina sintética, ya que el fabricante quiere ofrecer un producto duradero, a buen precio y de fácil mantenimiento. Los colchones con más espuma de látex sintética dan más calor en verano. Cabe decir que a mayor cantidad de látex natural no quiere decir necesariamente mejor calidad y mayor durabilidad.


Desventajas:

    • La principal desventaja de los colchones de látex es la facilidad con la que pueden deteriorarse.

    • Se debe tener cuidado porque son muy sensibles al rasgado, con lo cual se aconseja que se usen fundas especiales y girarlo cada vez que sea necesario, ya que tanto el calor como la humedad pueden deteriorar su material.

    • Contra más producto natural lleve el colchón más delicado es, y requerirá una transpiración y aireación superior al resto de colchones para que el material no se deshaga con el paso del tiempo; incluso si no se ventila periódicamente incluso puede llegar a coger moho y/o acartonarse. El uso de un colchón de látex en zonas de excesiva humedad puede suponer un problema para su mantenimiento.

    • También hay que tener en cuenta que hay personas alérgicas al látex. Pero en el caso de los colchones, la reacción alérgica no se produciría por el contacto sino por la inhalación de las moléculas.

    • Dado que los colchones de látex ofrecen una firmeza baja, no se recomiendan para niños, sino para personas mayores.

    • Aunque el látex es un material naturalmente antiácaros, no los repele pero sí evita que aniden.

    • El coste de un colchón de látex es más elevado que otro tipo de colchones.


    1. Colchones de viscolátex: una buena combinación.

Los colchones viscolátex constan de dos partes: un acolchado de espuma viscoelástica y un núcleo de látex que proporciona suavidad y firmeza al conjunto.

La viscoelástica es un material termosensible que posee memoria y se ajusta al cuerpo perfectamente; el acolchado no necesita zonas de descanso diferenciadas gracias a la adaptabilidad de la viscoelástica.

El látex es un material esponjoso, suave, ecológico y transpirable; el núcleo cuenta con varias zonas de descanso diferenciadas para proporcionar una mejor adaptación del colchón al cuerpo del durmiente.

Se combina la suavidad del material natural como es el látex con la adaptabilidad y las ventajas de la viscoelástica; de esta manera se obtiene un colchón que se adapta a la fisonomía del durmiente evitando la aparición de puntos de presión, aportando una sensación de suavidad y proporcionando un descanso higiénico y confortable. Gracias a la eliminación de los puntos de presión, los colchones viscolátex proporcionan una sensación de ingravidez y reducen la necesidad de cambiar de postura durante el sueño, favoreciendo un descanso profundo.

Este tipo de colchón ofrecen una mayor adaptabilidad y suavidad que los colchones de látex y más firmeza que los colchones viscoelásticos.

Los colchones viscolátex se deben usar sobre somieres de láminas de madera, ya que este tipo de bases garantizan una correcta ventilación, nunca sobre bases tapizadas o bases no transpirables. También se pueden usar sobre bases articuladas gracias al látex que se adapta perfectamente a las articulaciones de este tipo de bases. Este tipo de colchón deben utilizarse con fundas transpirables o que incluyan rejillas de ventilación para mayor transpirabilidad e higiene.


Ventajas:

    • Son colchones muy adaptables al cuerpo.

    • Son muy higiénicos ya que ambos materiales son transpirables gracias a su células dispuestas en canales de ventilación abiertos. Disponen de tratamientos antibacterias y sanitarios para hacer frente a ácaros y hongos.

    • El precio de los colchones viscolátex es moderado y se ofrece una buena relación calidad precio.

    • Son silenciosos. La ausencia de muelles evita que se produzcan ruidos al moverse durante el sueño.

    • Gran sensación de suavidad y adaptabilidad. Destacan por su adaptabilidad al cuerpo, la poca presión que ejercen sobre el mismo, y por su limpieza y durabilidad.

    • La capa de espuma viscoelástica elimina presiones y ofrece una sensación de ingravidez que evita los múltiples movimientos durante la noche.

    • El elevado número de puntos de descanso permite que el peso del cuerpo se reparta de manera uniforme, lo que hace que el colchón se desgaste menos.

    • El centro de látex aunque sigue siendo flexible, ofrece la estabilidad necesaria para repartir el peso y resistir a los movimientos durante la noche.

    • Indicado para personas con problemas de huesos. La tolerancia justa entre mullido y duro favorece a huesos y articulaciones sin efecto “duro como una tabla” ni de hundimiento.


Desventajas:

    • La gran adaptabilidad y la sensación de ingravidez no gusta a todos los durmientes.

    • Sólo se pueden usar encima de somieres de láminas de madera.

    • No son compatibles con protectores impermeables, ya que irían en contra de toda condición higiénica del colchón.


Se suelen confundir los colchones viscoelásticos con los colchones viscolátex, pero se tratan de colchones diferentes. Ambos emplean la viscoelástica en su fabricación pero en proporciones distintas. En los colchones viscoelásticos la viscoelástica se haya en el centro y en mayor cantidad, y en los colchones viscolátex se haya en la capa superficial (acolchado) y en cantidad de 5 a 7 centímetros, para dar una acogida más cálida y mullida. Esto no significa que alrededor de la zona central haya otro tipo de revestimientos, como pequeñas láminas de espuma o algún componente sintético.



    1. Otros tipos de colchones: colchones de otros materiales.

Existen en el mercado, en menor medida, otro tipo de colchones fabricados de otros materiales distintos a los mencionados en los apartados anteriores.

    • Colchón de lana. Son colchones rellenos de lana. El mayor inconveniente de este tipo de colchón, es que la lana se apelmaza y cada 2 o 3 años se debe volver a cardar para devolverle su consistencia. Este tipo de colchón desapareció a finales de los 70, aunque en algunas comunidades aisladas de latinoamérica se siguen fabricando como antaño.

    • Colchón de agua. Son colchones los cuales el núcleo consta de un conjunto de módulos estancos rellenos de agua; enfundado en una tapicería que aisla y mejora la comodidad. Se deben considerar aceptables siempre que la firmeza del colchón se ajuste adecuadamente, es decir siempre que preste apoco a toda la columna, pero los expertos no están muy seguros de que sean muy saludables para la espalda por su nula firmeza y por el ruido del líquido al moverse. Pesan mucho y su aspecto exterior es similar al de un colchón de muelles clásico. Nunca han tenido mucha aceptación (aunque se pusieron de moda en Estados Unidos en los 90) y difícilmente se pueden encontrar hoy en día en las tiendas, aunque algunos fabricantes los siguen ofreciendo en su catálogo.

    • Colchón hinchable. Son colchones los cuales el núcleo es una cámara de aire, y fabricados de plástico blando con una capa superior afelpada. La mayoría tienen un sistema automático de inflado y desinflado muy útil. Ofrecen varios niveles de dureza, y normalmente ésta se puede ajustar quitando o agregando aire al colchón (si se llenan de aire al límite pueden resultar algo duros y de cierta resislencia), pero no son recomendables como cama habitual ya que no tiene la firmeza y adaptabilidad necesarias y ni son saludables para el descanso ni son muy cómodos.  Se pueden usar como cama supletoria para usos esporádicos. Son baratos y pesan poco, y son muy cómodos de guardar ya una vez desmontados ocupan poco espacio.

    • Colchón de plumas. Son colchones rellenos de plumas de ave. A día de hoy siguen siendo muy apreciados por sus cualidades flexoelásticas, de resislencia y térmicas, por esto los hacen muy apreciados en los climas fríos. Sólo se usan para estos colchones plumas de ganso, cisne o pato por su flexoelasticidad; la pluma de gallina no es usada por que no posee cualidades flexoelásticas ni térmicas. Son colchones con un coste elevado.

    • Colchones especiales. Según el destino del colchón, algunos requieren características especiales de fabricación bien por imposición legislativa o bien por sus requisitos de uso. Los colchones destinados al transporte público o prisiones se deben fabricar con material ignífugo; los destinados a la marina deben tener un tratamiento antioxidación en los muelles; los destinados a hospitales deben ser antiescaras, etc.

    • Colchoneta. En este tipo de colchón se agrupan todos los colchones de menor espesor y calidad inferior. Pueden ser de muelles, espuma, látex, viscoelásticos, etc. Son adecuados para usos esporádicos pero no son recomendables para un uso diario.

    • Futón. En oriente, un futón consta de un colchón relleno de materiales naturales o sintéticos unido a una funda, de unos 5cm. en total y por lo general muy duros, y plegables para poder ser almacenado de día y permitir otros usos en la habitación, o también son usados sobre un bastidor para usarlo como sofá de día y cama de noche. En occidente tienen poca aceptación y son colchones rellenos de una mezcla de espuma y algodón o incluso látex, y más gruesos. Son colchones saludables y buenos para la espalda aunque sólo recomendados para los durmientes que les guste “el tacto piedra”.

Suelen ser una alternativa barata, aunque en algunas tiendas especializadas resultan más caros que en una cama convencional, y suelen venderse en conjunto que incluye el colchón y el bastidor.